| Decidido
el Presidente Avellaneda a encarar con firmeza el problema de las fronteras, púsolo
en manos del Doctor Alsina su Ministro de Guerra. Los inconvenientes eran muchos,
por un lado se hacía necesario obrar rápidamente y por el otro se carecía de antecedentes
que allanaran el cambio. De
las campañas que se habían realizado en el pasado solo se sabía que improvisadas
y sin orientación, habían fracasado lamentablemente algunas y otras, triunfando
en un recorrido sangriento sin resultados prácticos de seguridad o avance de poblaciones.
El Doctor Alsina puesto al estudio del problema desde el momento en que asumiera
su cargo, pronto tuvo elaborado un plan, el gran sector de frontera que se debía
ampliar en forma de arco, avanzaba sus dos extremos hacia el desierto, por el
norte a la altura del Fortín Gainza en la Laguna Amarga y bañados que la circundaban
y por el sur en el Fortín Nueva Roma al nordeste de Bahía Blanca. El
Ministro había trazado la nueva línea de ocupación casi recta que unirá los dos
extremos de aquel arco a través de Puán, Carhué, Guaminí, Trenque Lauquen e Italó,
que serían asiento de cinco comandancias de frontera. El avance alcanzaría en
su parte máxima o centro del arco, a 120 leguas encerrando una superficie de 2.000
leguas en su mayoría excelentes con capacidad para el pastoreo de 5 millones de
cabezas vacunas. Serían así privados los indios de sus mejores campos, de aquellos
en que acostumbraban invernar sus caballos haciéndolos descansar y reponiéndolos
para nuevas invasiones. En
el año 1872 bajo la Presidencia de Sarmiento, el gobierno ya había confiado a
técnicos la observación de las fronteras, P pero los inconvenientes fueron tales
que en el momento de querer iniciar Alsina la Campaña del Desierto, eran aún muy
vagos los datos topográficos que se tenían sobre la zona a ocupar. Encargó entonces
al Ingeniero Mayor Federico Melchor un estudio de esos campos para conocer las
aguadas, los pastos, etc. Supo Namuncurá de los fines que llevaban al Mayor Melchor,
inmediatamente destacó partidas en la frontera que le cerraron el paso y pese
a que quiso hacer presente la buena voluntad del gobierno para un pacto amistoso,
lo hicieron volver sobre lo andado. El
Mayor Melchor regresó a Buenos Aires y transmitió su preocupación acerca de la
actitud asumida por Namuncurá. En tanto aceleraba el Gobierno los preparativos
para la ocupación de esas tierras. Para asegurar las conquistas de las nuevas
posiciones, el Ministerio estudió tres clases de obstáculos: un foso o zanja con
parapeto de tierra; un alambrado fuerte o una cadena sobre postes de hierro o
rieles Barlow. Adoptó en definitiva el primero. Muchas objeciones se le hicieron
a Alsina sobre la seguridad de este foso, pero el manifestó que no lo consideraba
como una barrera infranqueable para el indio, pero sí como un recurso auxiliar
para con tenerla celeridad de los malones y para hacer mas efectiva la intervención
de las fuerzas contentoras. Esos fueron los orígenes de la zanja que cruza nuestro
distrito y que es fácil aún de percibir en algunas zonas. Enterados los indios
de esos preparativos, desataron una ola de malones a todo lo largo de la frontera
matando o cautivando cristianos, saqueando comercios, incendiando poblaciones,
arrebatando el ganado y eludiendo con habilidad a las tropas de defensa. Pampas
y tehuelches presintieron la cercana expulsión y se lanzaron a defender lo suyo.
La guerra fue sin cuartel. En
el año 1876 el Ministro de Guerra sale rápidamente de Buenos Aires para tomar
en sus propias manos la jefatura de las tropas, cortar las invasiones y mas aún,
realizar su proyectada campaña. En muy poco tiempo llevó a cabo sus planes secundado
por los Coroneles Levalle, Maldonado, Freyre y Villegas. Ese Coronel Conrado Villegas
quien al frente de 705 hombres deja el fuerte Lavalle Oeste (hoy General Pinto)
el 22 de marzo y arriba a Trenque Lauquen tomando posesión del lugar el 12 de
abril. Sobre la nueva línea se construyeron 82 fortines y 42 leguas de zanja que
en breve se duplicaron. Las hileras de carpas de los campamentos cedieron lugar
poco a poco a los ranchos, quintal chacras, gérmenes de futuros pueblos y ciudades.
Dentro
de lo que es hoy Rivadavia se levantaron, de sur a norte los fortines: Coronel
Vega, Olavarría, Rauch, Martínez de Hoz, Gaspar Campos, General Lamadrid y Roca.
Los terrenos que forman ésta ahora ciudad de Rivadavia, pertenecían al General
Zacarías Supiciche, quien en 1889 obtuvo autoridad para fundar en ellos una colonia
agrícola con el nombre de "Juárez Celman". Dicha colonia fue delineada a principios
de 1890 por el agrimensor Vicente Lanardi, pero no llegó a formarse. En 1902 la
sucesión de Zacarías Supiciche vendió las tierras a Carlos A. Diehl, quien resuelto
a formar un pueblo en este punto, hizo proyectar por el agrimensor Enrique Glade
su trazado y en marzo de 1904 se dirigió al gobiemo para obtener su correspondiente
autorización. Señalaba que era importante el vecindario ya existente en este lugar,
las ventajas que acarrearían la constitución de un centro urbano y ofrecía en
donación los terrenos necesarios para su uso público. Proponía que el pueblo llevase
su nombre y que se trazara de acuerdo a los planos que adjuntaba. Como
aún estaba subsistente la autorización otorgada a Supiciche para la formación
de la colonia agrícola "Juárez Celman", Diehl debió gestionar previamente el desestimiento
de esa concesión. Acordado éste y mediante informe del Departamento de Ingenieros,
el Poder Ejecutivo por resolución del l6 de mayo de l904 lo autorizó a fundar
un pueblo en la forma y con el nombre propuesto, es decir el de "Carlos Diehl".
Correspondía al km. 471 del ferrocarril cuya estación había sido habilitada al
servicio público pocos días antes, el 1° de mayo de 1904, ya que se acababa e
ampliar la línea que solo llegaba antes hasta Flora (hoy Carlos Tejedor) llevándola
hasta Meridiano Quinto (hoy González Moreno). Pausadamente, pero con arraigo,
el vecindario comenzaba a sentirse autónomo. No eran ya Trenque Lauquen ni podían
ser General Villegas. Y llegó el momento en que esa inquietud surgida seguramente
en algún grupo, se hizo carne en vecinos como el Dr. Ambrosio Lugones (h), el
Dr. Juan Gemesio, los señores Marco S. Chiglione, Julio Panaderos, Elias Olivares,
Juan José Carreras, Juan y Marcos Chachau, José Bueno, Javier Igoa, Jacinto Igoa,
Francisco Viñas Loureyro, Agustín Cienfuegos, Patricio Coyne y otros. Resulta
de interés leer en el diario de sesiones de la Cámara de Diputados, el proceso
seguido. De él surgen también los esfuerzos realizados por Mauricio Duva para
lograr, en oposición a lo propuesto por los vecinos de Carlos A, Diehl llamado
América por su estación de ferrocarril que el nuevo partido se llamara San Mauricio
y se constituyera en tomo al pueblo de ese nombre con el mismo por cabeza de partido.
Pero la lucha fue desigual, imposible comparar la importancia de uno y otro centro
de población. En
la sesión del 27 de setiembre de 1907 se dio entrada y paso a la comisión de legislación
a una solicitud de los vecinos de América, pidiendo la creación del partido. Dicha
solicitud no fue atendida durante tres años y en la sesión del 16 de junio de
1909 el Diputado González Bonorino, manifiesta que: desde el año 1907 existe un
pedido de creación del Partido de América y como ha fenecido el plazo para que
la Comisión de Legislación se expida, se le destina al archivo, por lo que pide
que el proyecto vuelva a comisión para que produzca despacho a la brevedad posible.
Resuélvese favorablemente. En
la sesión del 17 de setiembre de 1909 hace moción el Diputado Tomás Jofre para
trata preferentemente el proyecto de creación del Partido de América. Es apoyado
y se da lectura al proyecto, un despacho favorable de la Comisión de Legislación
que forman los Diputados Mariano Maldonado. Máximo Pártela y Barros. Este informa:
El pueblo de América que se determina por este proyecto cabeza de partido, tiene
alrededor de 3.000 habitantes y las perspectivas de llegar a ser con el tiempo,
muy importante dentro de la provincia, los datos estadísticos recogidos por la
Comisión realzan su importancia. Este
pueblo ha exportado de la cosecha de 1908, 36.420 toneladas de cereales y ha recibido
6.562 toneladas de mercaderías. Ese solo dato demuestra la riqueza de la población,
como también el hecho de tener un ejido de quintas y chacras importantes con una
superficie total de 100.000 hectáreas dedicadas al cultivo de trigo , maíz, etc.
La
necesidad de crear ese partido con asiento de las autoridades en América se justifica
por la distancia a que esta situado del pueblo de Trenque Lauquen a cuyo partido
pertenece, que dista a 16 leguas y no tiene línea de tren directa. Los vecinos
de América tienen que recorrer para cualquier tramitación de menor importancia,
16 leguas que tienen que hacer a pie, a caballo o en coche porque no hay ferrocarril,
si quisieran hacerlo, por este medio tendrían que trasladarse a Bragado para tomar
la combinación a Trenque Lauquen. En
este mismo proyecto se incluyen las poblaciones de San Mauricio y Meridiano Quinto.
San Mauricio no es todavía un pueblo, es una vasta extensión de tierra que está
en poder de un solo dueño, y que se va a subdividir o no según lo resuelva la
Legislatura. Hago esta aclaración porque sé que existe en el honorable Senado,
un proyecto creando un nuevo partido en San Mauricio. Por
otra parte los vecinos de Gonzalez Moreno o Meridiano Quinto, han pedido a la
Honorable Cámara en nota que trae un buen numero de firmas, que el asiento de
las autoridades del nuevo partido, sea América. Y el tramite continúa. El 29 de
setiembre de 1909 queda definitivamente aprobado en la Cámara de Diputados. En
esa misma sesión el diputado Amadeo en una moción que lo honra propone que el
partido, en lugar de llamarse América se llame Bernardino Rivadavia, como homenaje
al gran estadista y primer Presidente Argentino. Sin oposición se resuelve que
así sea. El
proyecto entró en la Cámara de Senadores el 21 de julio de 1909, luego de algunos
inconvenientes a raíz de la intervención del Señor Duva, en la sesión del 25 de
julio de 1910, a moción del Senador Azcona se resuelve tratar sobre tablas la
ley de creación del futuro partido de Rivadavia y el 23 de setiembre queda sancionada
definitivamente en la alta cámara.
|